lo que distingue a los pecados mortales o capitales no es su gravedad, sino su poder para generar otros pecados. podríamos describirlos en términos no teológicos como estados de ánimo nocivos que tientan a los hombres a cometer una variedad de actos ma
Artículos relacionados
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Puede obtener más información aquí o cambiar la configuración.